¿Por qué estoy tan dispersa? Menopausia, memoria y concentración
Entrar a una habitación y olvidar para qué íbamos. Leer el mismo párrafo dos veces porque cuando lo terminamos ya nos olvidamos qué decía. Empezar una tarea y distraernos por ponernos con otra. Es ese sentir, a veces angustiante, de “me siento distinta”.
Durante el período de la perimenopausia y la menopausia, muchas mujeres describen esta sensación como niebla mental. Y no es solamente una impresión, ya que los problemas de memoria y concentración están reconocidos entre los síntomas que pueden aparecer en esta etapa.1
De acuerdo a un metaanálisis global de síntomas durante la menopausia se llegó a una prevalencia agrupada de 54,4% para problemas de memoria y 44,9% para dificultad de concentración.2
Eso no significa que todas las mujeres los experimentan ni que olvidar dónde dejamos las llaves sea necesariamente señal de un problema neurológico. Pero sí ayuda a entender que los cambios hormonales de la menopausia van mucho más allá de los conocidos sofocos.
¿Qué pasa con la memoria durante la menopausia?
La transición hacia la menopausia supone fluctuaciones hormonales y la posterior disminución de los niveles de estrógeno, que es el regulador clave en el sistema nervioso, y su caída afecta la función del hipocampo, que es el responsable del aprendizaje y la consolidación de la memoria a corto y largo plazo.3
Además el estrógeno afecta la corteza prefrontal que se encarga de las funciones como la atención sostenida, la planificación y la capacidad de realizar tareas de forma simultánea.4
- Mayor dificultad para concentrarse.
- Olvidos más frecuentes.
- Problemas para encontrar ciertas palabras.
- Perder el hilo de una conversación o tarea.
- Sentir que hacer varias cosas al mismo tiempo cuesta más que antes.
Pero no siempre son solamente las hormonas
La relación entre menopausia, memoria y concentración es más compleja que atribuir cada olvido directamente al descenso del estrógeno. Durante esta etapa también pueden aparecer problemas de sueño, sofocos nocturnos, estrés, ansiedad y cambios en el estado de ánimo. Todos estos también pueden influir en nuestra capacidad de prestar atención, recordar información y sentirnos mentalmente ágiles.5
Por ejemplo, una mujer que lleva varias noches despertándose por sudores nocturnos probablemente tendrá más dificultades para concentrarse al día siguiente. Por eso, cuando aparecen síntomas cognitivos, es importante siempre analizar todo el contexto y no solo enfocarse en los olvidos o la niebla mental.
Hábitos que pueden ayudar con la memoria y la concentración
Cuidar la salud hormonal femenina durante la etapa de la menopausia supone considerar el bienestar de forma integral. Entre los hábitos que se recomiendan para favorecer la salud física y mental se destacan:
Priorizar un descanso adecuado y consultar al médico si los síntomas de la menopausia están interfiriendo con el sueño.
- Mantener actividad física regular.
- Llevar una alimentación equilibrada.
- Reducir las fuentes de estrés cuando sea posible.
- Organizar las tareas y utilizar recordatorios si la sensación de dispersión empieza a generar dificultades.
- Conversar con un profesional de la salud cuando los síntomas afectan significativamente la vida cotidiana.
También puede ser útil llevar un diario y registrar cuándo comenzaron los cambios y si coinciden con otros síntomas de la menopausia, como alteraciones del ciclo menstrual, sofocos, sudores nocturnos, trastornos del sueño o cambios emocionales. Esta información será muy útil para el consejo del profesional médico.6
¿Cuándo conviene consultar con un especialista?
Los cambios cognitivos leves pueden formar parte de la transición menopáusica, pero no todo problema de memoria debe atribuirse automáticamente a las hormonas. Si los olvidos son intensos, empeoran progresivamente, interfieren con actividades cotidianas o resultan muy diferentes de lo habitual, es importante realizar una consulta médica para evaluar otras posibles causas.
Hablar sobre estos síntomas también ayuda a sacar a la menopausia de un lugar en el que durante mucho tiempo permaneció invisibilizada.
Porque esta etapa no se limita a dejar de menstruar. Los cambios hormonales pueden afectar el sueño, el estado de ánimo, la concentración y otros aspectos del bienestar femenino.7
Entender lo que está pasando es también una forma de transitar la menopausia con mayor información y cuidado, tomándola como una etapa más de la vida que hay que vivir con bienestar y salud.
Referencias Bibliográficas:
- https://www.nhs.uk/conditions/menopause-and-perimenopause/symptoms
- https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11220992/
- https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12469143/
- https://www.acog.org/womens-health/health-tools/menopause-symptom-tracker
- https://www.nhs.uk/conditions/menopause-and-perimenopause/symptoms
- https://espanol.womenshealth.gov/nwhw/menopause
- https://www.who.int/news-room/events/detail/2026/07/30/default-calendar/menopause-on-the-brain--your-questions-about-mental-health-and-cognition-answered