
Prevención y diagnóstico temprano:
qué hace un cardiólogo cuando todavía no pasa nada
Existe la creencia popular de que solo se debe acudir al médico especialista cuando aparecen síntomas puntuales asociados a enfermedades del corazón como son los dolores en el pecho, fatiga extrema o palpitaciones. Pero hoy en día, gracias a la filosofía médica de la prevención, la intervención más valiosa de un cardiólogo se da antes de que se manifieste el primer síntoma.1
Realizar una evaluación cardíaca cuando el paciente está completamente sano y no tiene síntomas es la clave para prevenir y garantizar una mayor calidad de vida. Según la Organización Panamericana de la Salud, las enfermedades del corazón son la principal causa de muerte en las Américas, cobrándose aproximadamente 2 millones de vidas cada año.2
Los infartos de miocardio y los accidentes cerebrovasculares, son los mayores responsables y justamente se trata de patologías prevenibles si se detectan a tiempo los factores de riesgo que están por detrás, como ser la hipertensión arterial, el colesterol alto y la diabetes.
La importancia del control cardiológico preventivo
Aunque no existan síntomas, es aconsejable que las personas hagan un control cardiológico para evaluar las posibilidades de desarrollar patologías vasculares en los próximos 5 o 10 años.
El especialista evaluará la historia clínica y los antecedentes familiares, para estudiar rasgos de predisposición genética a hipertensión o infartos. También podrá hacer un examen físico para tomar la presión arterial y escuchar la frecuencia cardíaca. Y en varios casos podrá indicar estudios complementarios como el electrocardiograma, perfil lipídico y metabólico y ecocardiogramas.3
Beneficios de la prevención en la salud cardiovascular
De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Federación Mundial del Corazón, la implementación de estrategias de prevención genera impactos directos en la supervivencia. Se estima que en programas de prevención secundaria (luego de un episodio) el seguimiento médico disminuye drásticamente los infartos y las internaciones recurrentes.3
La estrategia de la prevención cardíaca no tiene como fin poner bajo tratamiento a personas sanas, sino brindar un plan personalizado de hábitos y seguimiento. Por ejemplo, detectar variaciones mínimas en la presión o en las arterias a tiempo permite actuar antes de que el daño se vuelva irreversible.4
Se recomienda que los chequeos se realicen a partir de los 20 años para tener un seguimiento de la presión arterial y perfil lipídico. Pero, la Sociedad Interamericana de Cardiología recuerda que la evaluación cardiovascular con un especialista es recomendada a partir de los 40 años en hombres y 50 años (o tras la menopausia) en mujeres, o antes si existen factores de riesgo familiares directos.
Referencias Bibliográficas:
- https://fundaciondelcorazon.com/blog-impulso-vital/3211-icuando-debemos-visitar-al-cardiologo-cuatro-sintomas-que-pueden-ponernos-sobre-aviso.html
- https://www.paho.org/es/enlace/carga-enfermedades-cardiovasculares
- https://www.mayoclinic.org/es/diseases-conditions/heart-disease/in-depth/heart-disease/art-20049357
- https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/cardiovascular-diseases-(cvds)
- https://www.heart.org/en/health-topics/consumer-healthcare/what-is-cardiovascular-disease/heart-health-screenings